Libro de otras Oraciones
······· Pide Oraciones ·······

Libro de otras Oraciones:
Dulce Luz que me llenas

¿Quién eres Tú, dulce luz que me llenas
e iluminas la oscuridad de mi corazón?
Me conduces igual que una mano materna
y si me dejas libre,
no sabría ni dar un paso.
Tú eres el espacio
que envuelve todo mi ser y lo encierra en sí,
abandonado de Ti cae en el abismo
de la nada, donde Tú lo elevas al Ser.
Tú, más cercano a mí que yo misma
y más íntimo que mi intimidad,
y aún inalcanzable e incomprensible,
y que todo nombre haces renacer:
Espíritu Santo,
¡Amor Eterno!
¿No eres Tú el dulce maná
que del corazón del Hijo
en el mío fluye,
alimento de los ángeles y de los santos?
Él, que de muerte a vida se elevó,
Él me ha despertado también a mí a nueva
vida, del sueño de la muerte.
Y nueva vida me da, día tras día.
Y un día su abundancia me sumergirá vida de tu vida, sí, Tú mismo:
Espíritu Santo,
¡Vida Eterna!




  Quiero recibir nuevas respuestas sobre éste tema por email



  

Libro de otras Oraciones:
Santísimo y adorable Espíritu.

Santísimo y adorable Espíritu de mi Jesús,
hacedme oír vuestra dulce y adorable voz.
Dadme el refrigerio de vuestro soplo lleno de delicias.
Quiero ser ante vos, Espíritu Divino,
como una pluma ligera,
para que vuestro soplo me lleve a donde él quiera,
y yo no le ofrezca jamás la más mínima resistencia.




  Quiero recibir nuevas respuestas sobre éste tema por email



  

Libro de otras Oraciones:
Oh Altísima Trinidad

¡Oh Altísima, Clementísima, Benignísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, un solo Dios verdadero, enséñame, enderézame y ayúdame, Señor, en todo!

¡Oh Padre todopoderoso, por la grandeza de tu infinito poder, asienta y confirma mi memoria en Ti e hínchela de santos y devotos pensamientos!

¡Oh Hijo Santísimo, por la eterna sabiduría tuya, clarifica mi entendimiento y adórnalo con el conocimiento de la suma verdad y de mi extremada vileza!

¡Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, por tu incomprensible bondad, traspasa en mí toda tu voluntad y enciéndela con un tan grande fuego de amor que ningunas aguas la puedan apagar!

¡Oh Trinidad Sagrada, único Dios mío, y todo mi bien! ¡Oh si pudiese yo alabarte y amarte como te alaban y te aman los ángeles! ¡Oh si tuviese yo el amor de todas las criaturas, cuan de buena gana te lo daría y traspasaría en Ti, aunque ni éste bastaría para amarte como Tú mereces!

Tú solo te puedes dignamente amar y dignamente alabar, porque Tú solo comprendes tu incomprensible bondad, y así Tú solo la puedes amar cuanto ella merece, de manera que en solo ese divinísimo pecho se guarda justicia de amor.




  Quiero recibir nuevas respuestas sobre éste tema por email



  

Libro de otras Oraciones:
Oración pidiendo los frutos del Espíritu Santo

Llégate hasta nosotros, Espíritu de verdad
y llena con el fuego de tu amor
la casa de nuestro corazón.
Tú que en otros tiempos inundaste
con el don inefable de tu grandeza
la casa donde permanecían unidos los
discípulos. Tú que les hiciste contar en diferentes
lenguas las maravillas del Señor,
concédenos las diferentes virtudes
e introdúcenos en los atrios del Cielo.
Amén.




  Quiero recibir nuevas respuestas sobre éste tema por email



  

Libro de otras Oraciones:
Que amándote yo muera

¡Oh, Espíritu Santísimo, amor dulcísimo!, sopla en mi huerto y corran los aromas por él, Tú que no aborreces nada de lo que has hecho; brille el resplandor de Nuestro Señor Dios sobre nosotros; no desdeñes las obras de tus manos, y renueva un espíritu recto en mis entrañas, para que amándote a Ti, yo muera, y muriendo, te ame por los siglos de los siglos.

Amén.




  Quiero recibir nuevas respuestas sobre éste tema por email