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······· Pide Oraciones ·······

Libro de otras Oraciones:
ORACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA

¡Oh Santa Familia de Nazaret!;
enséñanos el recogimiento, la interioridad;
danos la disposición de escuchar
las buenas inspiraciones
y las palabras de los verdaderos maestros;
enséñanos la necesidad del trabajo,
de su preparación, del estudio, de la vida interior personal,
de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto;
enséñanos lo que es la familia,
su comunión de amor, su belleza simple y austera,
su carácter sagrado e inviolable.
Haznos predicadores con el ejemplo
de lo que Tú quisiste que fuera la familia. Amén




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Libro de otras Oraciones:
ORACIÓN A JESÚS CRUCIFICADO

Miradme, OH mi amado y buen Jesús,

postrado en vuestra santísima presencia;
os ruego con el mayor fervor
imprimáis en mi corazón
vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad,
verdadero dolor de mis pecados
y propósito firmísimo de enmendarme;
mientras que yo,
con el mayor amor y compasión de que soy capaz,
voy considerando vuestras cinco llagas
teniendo presente aquello que dijo de Vos,
OH Dios mío,
el Santo Profeta David:
Han taladrado mis manos y mis pies
y se pueden contar todos mis huesos.




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Libro de otras Oraciones:
OFRENDA AL AMOR MISERICORDIOSO

Es una oración que agrada mucho a Dios. La primera versión es la que enseñó el
Ángel a los Pastorcillos de Fátima. Las otras dos son otras formas, también conocidas,
de hacer este acto. La tercera es especialmente indicada para decirla en la Elevación de
la Misa.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os ofrezco el preciosísimo Cuerpo,
Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en
reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido.

Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de
María, os pido la conversión de los pecadores. Padre Santo, por el Corazón Inmaculado de
María, os ofrezco a Jesús, vuestro Hijo muy amado, y me ofrezco a mí mismo, en El, por El y
con El, a todas sus intenciones, y en nombre de todas las criaturas.

Padre Santo, por medio del Corazón Doloroso de María, os ofrezco mi alma en el altar,
junto con la de vuestro Hijo muy amado, pidiéndoos que, junto a la mía, veáis a todas las almas
que habitan la tierra, y que, por el sacrificio de vuestro Hijo, tengáis compasión de los hombres.

¡Misericordia, oh Padre! ¡No se agote vuestra paciencia y, por el amor de las almas que
os aman, sostened vuestra ira!

Esta Ofrenda es una manifestación de la devoción al Amor Misericordioso, un
tema de la espiritualidad de nuestro tiempo. El Papa Juan Pablo II ha dicho:

Desde el comienzo de mi ministerio en la sede de Pedro, considero este
mensaje del Amor Misericordioso como mi tema particular. La Providencia me lo ha
asignado en la situación contemporánea del hombre, de la Iglesia y del mundo.

Algunas manifestaciones de esta devoción son: la fiesta de la Misericordia (el
domingo después de Pascua de Resurrección), la novena, el cuadro de Jesús
Misericordioso, el Rosario de la Misericordia y la hora de la misericordia.




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Libro de otras Oraciones:
OFRECIMIENTO DE OBRAS DEL APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

Señor mío y Dios mío Jesucristo,
por el Corazón Inmaculado de María,
me consagro a tu corazón,
y me ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar,
con mi oración y mi trabajo,
sufrimientos y alegrías de hoy,
en reparación por nuestros pecados
y para que venga a nosotros tu reino.
Os lo ofrezco todo en especial
por las intenciones del Apostolado de la Oración en este mes.




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Libro de otras Oraciones:
OFRECIMIENTO DE OBRAS

Dios mío yo os doy gracias por haberme creado y redimido por la Preciosa Sangre de
Nuestro Señor Jesucristo. Por haberme hecho cristiano y haberme conservado la vida hasta
hoy. De un modo especial os agradezco haberme sacado de esta noche y haberme dejado ver
la luz de este día.

En el día de hoy os consagro mis pensamientos, palabras, obras, deseos, todo mi ser.
¿Qué me sucederá, hoy, Dios mío?…no lo sé. Lo único que sé es que acepto con inmenso
amor cuanto Vos queráis enviarme: tristezas o alegrías, salud o enfermedad, decepciones.

Uno este sacrificio al de Jesucristo mi salvador y os ruego en su nombre que concedáis
ABUNDANTES GRACIAS para cumplirlo.




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